Titán fue descubierta a mitad del siglo XVII por Christian Huygens (el mismo que discutía con Newton si la luz era una partícula o una onda). A él se debe el nombre de la sonda que lo visitó en 2005 y aterrizó en su superficie. El paisaje que descubrimos en Titán fue muy distinto al que encontramos en otros lugares del Sistema Solar. Lagos, atmósfera, lluvia, compuestos del carbono. Igual, como las temperaturas son de 180º C bajo cero, ni los lagos ni las lluvias son de agua, que a esa temperatura está más que congelada. Por el contrario, son de hidrocarburos, principalmente etano y metano, que se encuentran en estado líquido. El metano también está presente en las nubes de Titán (junto con otros elementos, como el Nitrógeno) y se ha visto que se cumple un ciclo basado en el metano, igual que acá en la Tierra con el agua. Por eso es que podemos ver lluvias de metano en el satélite. Titán es entonces el primer lugar extra-terrestre en el cual encontramos lagos líquidos y lluvias. Y encima estamos hablando de que no sólo tiene una rica atmósfera, sino que además está formada por moléculas orgánicas primitivas (metano y etano), basadas en el carbono. Ambas, se rompen por acción de la luz solar, y forman otros hidrocarburos más complejos, algunos combinados también con Nitrógeno.Pero hay más. Desde el año pasado sabemos que en Titán hay más hidrocarburos líquidos que en la Tierra (en forma de combustibles fósiles)... muchísimos más. La cantidad de etano y metano de cada lago (que miden miles de kilómetros) podría alimentar a EEUU de energía por 300 años!! Y es todavía más asombroso teniendo en cuenta que Titán es apenas un poco más grande que la nuestra Luna...
Además, se ha comprobado la presencia de actividad eléctrica (osea, rayos) en su atmósfera, lo que incrementa las posibilidades de formación de moléculas orgánicas ¿Cómo? Bueno, acá en la Tierra se hicieron experimentos y se pudieron construir en laboratorio compuestos orgánicos a partir de sustratos inorgánicos, utilizando descargas eléctricas.
Y hace muy poquito se descubrió que algunos de los hidrocarburos que encontramos en su atmósfera, sirven como filtros o escudos contra la radiación ultravioleta, al igual que la capa de Ozono en nuestro planeta. Esto es súmamente importante, ya que sin capa de Ozono (o algo parecido a ella), por más que se formen moléculas complejas (como proteínas), no sobrevirían a la radiación UV, y la vida en definitiva no sería viable.
Pero probablemente, cuando lleguemos en nuestra hipotética nave, dentro de 5.000 millones de años a Titán, la situación que encontremos sea, incluso, mucho más fructífera de lo que imaginamos. Hay un término que se usa en Astronomía que es el Margen de habitabilidad, es decir, aquella distancia a la que tiene que estar un planeta (o satélite) de la estrella a la que orbitan, para la cual las temperaturas son óptimas para una forma de vida como la nuestra. Más cerca de ese margen, nos calcinamos. Más lejos, nos helamos. Nosotros actualmente estamos dentro de esa línea. Cuando el Sol en sus últimos años de vida se vuelva una super bola de gases mucho más grande de lo que es actualmente, el margen de habitabilidad se va a correr hacia afuera... y probablemente coincida con el sitio que ocupa Titán. De esa forma, durante ese período, y a medida que las temperaturas vayan subiendo y el agua (si es que hay, está muy discutido todavía) pase a estado líquido, las condiciones seran óptimas para que Titán se parezca todavía más a nuestro planeta... y probablemente sea un caldo para la vida.
Así imaginó Steven Hobbs (Australia) a Titán y sus lagos...[No es foto, es una ilustración]
Las fotos y la info sobre la simil capa de Ozono, la cantidad de hidrocarburos y el experimento sobre la importancia de la actividad eléctrica en la atmósfera, lo leí en Universe Today

La pregunta del millón es... ¿Por qué surgió esa fiebre marciana? Tenemos que remontarnos a la Italia de 1877, año en el cual, el astrónomo Giovanni Schiaparelli observó "canales" en la superficie marciana. Estaba hablando de depresiones que se extendían a largo de miles de kilometros. Pero del otro lado del mundo, un multimillonario astrónomo aficionado, Percival Lowell, supuso que los canali a los cuales se refería Schiaparelli era a los canales construidos por la ingeniería civil, como sistemas de riego. Asi que se sumergió en la observación de Marte; y en 1895 publicó su primera obra, Mars, en la cual expuso la existencia de una avanzada civilización que habitaba el planeta rojo, y había creado impresionantes canales que surcaban todo el planeta, para extraer agua de los polos y dirigirla al Ecuador. Percival publicó más tarde otros libros, que seguían defendiendo la idea de los canales marcianos como obras de avanzada ingeniería; idea que siguió defendiendo hasta el año de su muerte, en 1916. E idea, que tanto hoy como en su momento carecía de rigor científico y fue muy criticada y cuestionada por sus colegas: Astrónomos de todo el mundo que observaban noche tras noche la superficie marciana y juraban no ver los canales a los que Lowell se refería, y Alfred Russel Wallace (si, el mismo que el de la teoría de la evolución) que demostró más tarde que la temperatura en el planeta era tan fría que el agua no podía estar en estado líquido, con lo cual, la creación de canales sería algo totalmente absurdo. Lowell cometió uno de los errores más grandes que puede tener un científico: Ajustar sus observaciones a la teoría. Debe ser exactamente al revés: La teoría debe ser consecuencia de las observaciones (Esto seguramente lo voy a retomar cuando hable sobre cómo Kepler dejó una de las huellas más grandes en el campo de la Astronomía)


